Con el auge de la era digital y la creciente conectividad, las amenazas a la ciberseguridad son más omnipresentes que nunca. Si bien existen diversas formas de amenazas en línea, los ataques de phishing siguen siendo una de las más comunes y potentes. Se dividen en cuatro categorías principales: phishing engañoso, phishing selectivo, phishing de clones y phishing de intermediario. Estos cuatro tipos de ataques de phishing plantean desafíos importantes tanto para empresas como para particulares. En esta guía, profundizaremos en estos cuatro tipos principales, explicando cómo funcionan y ofreciéndole consejos para protegerse. Es hora de descifrar las ciberamenazas.
Introducción al phishing
Antes de analizar los cuatro tipos de ataques de phishing, es fundamental comprender qué significa. El phishing se refiere al ciberdelito en el que los delincuentes se ponen en contacto con las víctimas por correo electrónico, teléfono o mensaje de texto haciéndose pasar por una institución legítima para engañar a las personas y obtener información confidencial, como identificación personal, datos bancarios y de tarjetas de crédito, y contraseñas. Este sofisticado ciberdelito se vale de la recopilación de datos, la psicología y el engaño técnico para robar su información o instalar amenazas como ransomware en sus sistemas.
Descifrando los 4 tipos de ataques de phishing
Phishing engañoso
El phishing engañoso es el más común de los cuatro tipos de phishing. En este tipo, el estafador se hace pasar por una organización legítima, como un banco, un proveedor de servicios o un servicio de correo electrónico. Los estafadores suelen usar el miedo y la urgencia para presionar a las víctimas a revelar su información personal, afirmando que su cuenta está comprometida o necesita una actualización urgente. Para combatir el phishing engañoso, revise siempre las direcciones de correo electrónico para detectar pequeñas anomalías y evite hacer clic en enlaces directos en correos electrónicos sospechosos.
Spear Phishing
A diferencia del phishing engañoso, el phishing selectivo se dirige a personas o empresas específicas. Tras recopilar información relevante sobre la víctima, el delincuente replica los métodos y el estilo de comunicación de la persona u organización estrechamente vinculada a ella, lo que le da un aire de autenticidad. Para prevenir el phishing selectivo, asegúrese de actualizar sus sistemas periódicamente, capacitar a su personal en ciberseguridad y establecer un sólido plan de respuesta ante incidentes .
Phishing de clones
El phishing de clonación consiste en crear una réplica casi idéntica de un correo electrónico legítimo enviado previamente a la víctima, incluyendo el contenido o los archivos adjuntos. Los archivos adjuntos originales se sustituyen por otros maliciosos, o los enlaces traducidos por otros peligrosos. Para contrarrestar el phishing de clonación, es necesario prestar mucha atención a los mensajes que se reciben, especialmente a aquellos que incitan a abrir un archivo adjunto o hacer clic en un enlace.
Phishing de intermediario
El cuarto de los "4 tipos de phishing" es el ataque de intermediario (MitM), en el que el ladrón intercepta la comunicación entre dos partes sin que las víctimas revelen que su correspondencia ha sido pirateada. Las redes wifi públicas o los sitios web falsos suelen ser el método de entrada. El uso de una red segura, la autenticación multifactor y las VPN pueden ayudar a prevenir posibles ataques MitM.
Conclusión
En conclusión, al navegar por el mundo digital, ser víctimas de ataques de phishing es una amenaza tangible que debemos abordar. Los cuatro tipos de phishing —el phishing engañoso, el phishing selectivo, el phishing clonado y el phishing de intermediario— plantean desafíos únicos. Sin embargo, al comprender su modus operandi, estar alerta y mantener nuestros sistemas actualizados, esta amenaza amenazante puede reducirse significativamente, si no erradicarse por completo.