La seguridad de los sitios web es fundamental en la era digital actual. En particular, un control de acceso deficiente es una vulnerabilidad frecuente y peligrosa que afecta con frecuencia a la ciberseguridad. La siguiente entrada del blog analizará ejemplos clave de control de acceso deficiente, ayudándole a identificarlos, comprenderlos y mitigarlos.
Introducción
Un aspecto a menudo ignorado de la ciberseguridad, el control de acceso deficiente, se produce cuando un hacker puede eludir el paso de autorización y obtener acceso a funcionalidades o datos a los que no debería tener acceso. Operativamente, un control de acceso deficiente se debe a dos fallas de seguridad principales: la falta de autorización obligatoria y la ausencia de control de acceso a nivel de función.
Ejemplos de control de acceso defectuoso
1. Referencias directas a objetos inseguras (IDOR)
Uno de los ejemplos más comunes de control de acceso erróneo son las Referencias Directas a Objetos Inseguras (IDOR). En este caso, una aplicación proporciona acceso directo a objetos según la entrada del usuario. Sin los controles adecuados, un atacante podría manipular las referencias para obtener acceso no autorizado a los datos. Un ejemplo común sería cuando una URL contiene una referencia a objetos de implementación internos, como archivos o claves de bases de datos. Un atacante podría modificar el campo "ID" de la URL para acceder a datos relacionados con otros usuarios sin necesidad de autenticación.
2. Falta control de acceso a nivel de función
La falta de control de acceso a nivel de función es otra manifestación común de un control de acceso deficiente. Normalmente, los servidores deberían realizar controles de acceso antes de responder a una solicitud del cliente. Sin embargo, cuando falta el control de acceso a nivel de función necesario, los atacantes pueden manipular las solicitudes y hacer un uso indebido de funcionalidades exclusivas para ciertos usuarios. Un ejemplo de esto es que un usuario no autenticado pueda realizar funciones de administrador, como modificar datos o eliminar usuarios, simplemente adivinando la URL correcta.
3. Gestión inadecuada de sesiones
La gestión inadecuada de sesiones es otro ejemplo importante. Si un sitio web no gestiona las sesiones de usuario de forma segura, puede provocar accesos no autorizados. Por ejemplo, si un sitio web utiliza identificadores de sesión fácilmente predecibles, un atacante puede secuestrar las sesiones de usuarios legítimos y, por lo tanto, obtener acceso a datos y funciones protegidos.
4. Configuraciones de seguridad incorrectas
Si un sitio web o una aplicación están mal configurados, podrían otorgar inadvertidamente permisos de usuario inapropiados o revelar información confidencial, lo que podría provocar un control de acceso deficiente. Por ejemplo, una base de datos podría quedar accidentalmente en modo de depuración, mostrando mensajes de error extensos que incluyen detalles confidenciales sobre su estructura o funcionamiento.
5. Falsificación de solicitud entre sitios (CSRF)
Un ataque CSRF manipula a usuarios autenticados para que realicen una acción en un sitio web sin su conocimiento. Si tiene éxito, un atacante puede acceder y manipular datos o funcionalidades. Un ejemplo clásico es un atacante que crea un enlace o script malicioso que, al hacer clic en él un usuario autenticado, realiza una función que el usuario no deseaba, por ejemplo, actualizar su dirección de correo electrónico o contraseña.
Conclusión
En conclusión, si bien las políticas de control de acceso son esenciales para proteger los datos y las funcionalidades, a menudo se descuidan o se ejecutan de forma deficiente, lo que resulta en un control de acceso deficiente. Los ejemplos que hemos analizado, como IDOR, CSRF, la falta de control de acceso a nivel de función, las configuraciones de seguridad incorrectas y la gestión inadecuada de sesiones, ofrecen una idea de lo que podría salir mal cuando no se implementan las comprobaciones de autorización adecuadas. Al comprender y reconocer estos problemas, los desarrolladores y administradores pueden esforzarse por diseñar e implementar sistemas más seguros, minimizando el riesgo de un control de acceso deficiente en ciberseguridad. Recuerde: el primer paso para mejorar la seguridad es la concienciación y el reconocimiento.