A medida que la tecnología avanza, también lo hacen los métodos que utilizan los actores maliciosos para explotarla. Estos avances han provocado un aumento significativo de los diferentes tipos de ciberdelincuencia. En los últimos años, la ciberdelincuencia se ha convertido en una de las mayores amenazas para las personas, las empresas y la seguridad nacional, causando miles de millones de dólares en daños a nivel mundial. Esta entrada de blog profundiza en los diversos tipos de ciberamenazas para ayudarle a comprender mejor el panorama de la ciberdelincuencia.
Suplantación de identidad (phishing)
Los ataques de phishing son una de las formas más comunes de ciberdelincuencia. Consisten en el envío de correos electrónicos fraudulentos que parecen provenir de fuentes fiables, con el objetivo de robar datos confidenciales como números de tarjetas de crédito e información de inicio de sesión. La sofisticación de estos ataques ha aumentado con el tiempo, con casos de phishing selectivo dirigidos a personas u organizaciones específicas con mensajes aparentemente personalizados.
Malware
El malware, o software malicioso, es un tipo de ciberdelito que se infiltra en los sistemas informáticos con el objetivo de robar, dañar o causar estragos. Existen diferentes tipos de malware, como virus, troyanos, gusanos, ransomware y spyware, cada uno con características y propósitos únicos. Por ejemplo, el ransomware impide al usuario acceder a sus archivos y exige un rescate para recuperar el acceso, mientras que el spyware monitoriza y recopila en secreto datos de la actividad del usuario.
Ataques de denegación de servicio (DoS) y de denegación de servicio distribuido (DDoS)
Un ataque de denegación de servicio se produce cuando usuarios legítimos no pueden acceder a sistemas de información, dispositivos u otros recursos de la red debido a la acción de ciberdelincuentes. Un DDoS es una forma más avanzada de este ataque, en la que el tráfico entrante que inunda a la víctima proviene de diversas fuentes, lo que hace imposible detener el ataque simplemente bloqueando una sola.
Inyección SQL
La inyección SQL es un tipo de ciberdelito en el que un hacker inserta código SQL malicioso en una consulta. Si tiene éxito, obtiene acceso sin precedentes a los datos de la base de datos. Estos ataques se dirigen principalmente a aplicaciones que no validan correctamente la entrada del usuario y pueden provocar el robo de datos, la manipulación de datos e incluso la pérdida total de los mismos.
Ataques de intermediario (MitM)
En un ataque Man-in-the-Middle, el atacante intercepta y posiblemente altera en secreto la comunicación entre dos partes. Estos ataques pueden ocurrir en cualquier tipo de comunicación privada, como el correo electrónico, las redes sociales, la navegación web e incluso la comunicación móvil.
Secuencias de comandos entre sitios (XSS)
El Cross-Site Scripting permite a los atacantes inyectar scripts maliciosos en sitios web visitados por otros usuarios. Cuando un usuario desprevenido visita el sitio infectado, el script se ejecuta en su navegador, lo que potencialmente permite al atacante robar información confidencial, como credenciales de inicio de sesión u otros datos personales.
Conclusión
En conclusión, el ciberdelito no es un fenómeno monolítico, sino una clasificación de delitos, cada uno con métodos diferentes para obtener resultados diversos. Estos incluyen phishing, malware, ataques DoS/DDoS, inyección SQL, ataques Man-in-the-Middle y secuencias de comandos entre sitios, entre otros. Comprender los diferentes tipos de ciberdelito es el primer paso para crear estrategias de protección eficaces. Sin embargo, como con todos los delitos, la mejor defensa es una combinación de concienciación, conocimiento y medidas proactivas.