Con el auge de la tecnología, los datos son ahora más accesibles y fáciles de compartir que nunca. Esto ofrece numerosos beneficios para nuestra sociedad, pero también presenta nuevos desafíos, especialmente en materia de ciberseguridad. Esto ha dado lugar a lo que llamamos "fuga de información", un término utilizado para describir cualquier situación en la que la información confidencial de una organización termina en manos de terceros no autorizados. Para aclarar cómo podemos mitigar este problema, me gustaría presentar algunas estrategias clave para prevenir la fuga de información en ciberseguridad.
Creo que es fundamental contar con un sistema de clasificación de datos bien definido. Al clasificar sus datos, podrá identificar qué es sensible y requiere la protección adecuada. Esto le ayudará a determinar qué activos de información son más valiosos y cuáles podrían ser más perjudiciales si se vieran comprometidos.
Sistema de clasificación de datos
Utilizar la clasificación de datos implica marcarlos según su nivel de sensibilidad. Esto suele clasificarse en categorías como público, interno, confidencial y estricto. La clasificación debe guiar sus protocolos de seguridad de la información, aplicando protecciones más estrictas a los datos más sensibles.
Desarrollar una política integral de seguridad de las tecnologías de la información
La importancia de una política de seguridad informativa, clara y sólida es vital. Esta sirve como guía para su organización sobre las acciones a tomar en diferentes escenarios, detallando la higiene de seguridad requerida y el proceso de gestión de eventos como las filtraciones de datos. Esta política también debe incluir un resumen de las sanciones y medidas disciplinarias a tomar en caso de incumplimiento.
Limitar el acceso a datos confidenciales
Limitar el acceso a datos sensibles es otra estrategia eficaz para prevenir la fuga de información (principio del mínimo privilegio). Esto significa que una persona, programa o proceso no debe tener más privilegios de acceso de los necesarios para realizar su tarea. Un cajero de banco, por ejemplo, tiene derechos de acceso diferentes a los de un gerente. Estos límites también deben revisarse y actualizarse periódicamente.
Implementar medidas de autenticación sólidas
Con frecuencia, el acceso a información confidencial se protege mediante contraseñas débiles que los hackers pueden violar fácilmente. El uso de medidas de autenticación robustas, como la de dos factores o la multifactorial, puede añadir una capa adicional de seguridad, dificultando el acceso de personas no autorizadas.
Capacitación regular del personal
Comprender la importancia de la ciberseguridad y las medidas de protección para prevenir la fuga de información requiere la formación continua de su equipo. Capacite a su personal sobre los riesgos de fuga de información y cómo prevenirla. Además, enséñeles el método correcto para gestionar y eliminar datos confidenciales.
Supervise y audite sus sistemas
La monitorización continua de sus sistemas le permite rastrear actividades sospechosas y detectar posibles amenazas a la seguridad antes de que se conviertan en fugas perjudiciales.
Implementar medidas seguras de copia de seguridad y cifrado
Debe existir un sistema de respaldo eficiente que garantice que toda su información clasificada se respalde periódicamente y se almacene de forma segura. Además, el uso de estándares de cifrado robustos para sus datos confidenciales ayudará a mantenerlos seguros incluso en caso de interceptación o robo.
Plan de respuesta a incidentes
Finalmente, es fundamental contar con un plan de respuesta a incidentes concreto en caso de fuga. Este le guiará sobre cómo gestionar la situación, limitar los daños, recuperar los datos perdidos, informar a las partes afectadas y restablecer la normalidad en sus operaciones.
En conclusión, prevenir la fuga de información es un proceso continuo que requiere vigilancia, disciplina y un enfoque proactivo. Al clasificar sus datos, limitar el acceso, implementar medidas de autenticación robustas, capacitar a su personal, monitorear sus sistemas, proteger sus copias de seguridad y cifrado, y contar con un sólido plan de respuesta a incidentes , estará en el buen camino para proteger sus activos de información contra posibles fugas.