Cuando hablamos de amenazas de ciberseguridad, generalmente pensamos en hackers remotos que explotan vulnerabilidades de software o implementan malware para vulnerar las defensas de una red. Sin embargo, otro tipo de amenaza que a menudo se pasa por alto son las amenazas internas. Estas amenazas provienen de personas o entidades dentro de una organización que, consciente o inconscientemente, comprometen su seguridad. Esta entrada de blog explora diversos escenarios de amenazas internas y explica cómo reforzar la seguridad mediante pruebas de penetración puede mitigar estos riesgos internos.
Comprender las amenazas internas
Las amenazas internas pueden ser potentes porque quienes las utilizan suelen tener acceso a información confidencial y un conocimiento detallado de la infraestructura de una organización. Pueden ser empleados, contratistas o socios que hacen un uso indebido de su acceso autorizado para perjudicar a la organización.
Un error común es creer que las amenazas internas son principalmente maliciosas. Sin embargo, muchos escenarios involucran a personas internas negligentes o involuntarias. Estas personas, aunque no tengan la intención de causar daño, pueden hacerlo al ser víctimas de ataques de ingeniería social , incumplir las políticas y procedimientos de seguridad o simplemente cometer errores que provoquen fugas de datos o vulnerabilidades del sistema.
Ejemplos de escenarios de amenazas internas
A continuación se presentan algunos escenarios específicos de amenazas internas que una organización podría enfrentar.
Escenario 1: Empleado negligente
En este escenario, un empleado no sigue las mejores prácticas de seguridad, como usar contraseñas débiles o repetidas. Un hacker adivina o descifra estas contraseñas con relativa facilidad, obteniendo acceso a sistemas o datos confidenciales.
Escenario 2: Intruso malicioso
Este escenario implica que un empleado, quizás por insatisfacción laboral o por lucro, roba intencionalmente datos confidenciales o daña los activos de TI de la organización. El infiltrado también podría ser alguien reclutado o coaccionado por un tercero para cometer tales actos.
Escenario 3: Victimización por ingeniería social
En este caso, un empleado es víctima de un ataque de phishing u otra forma de ingeniería social. El hacker lo engaña para que revele información confidencial, haga clic en un enlace malicioso o instale malware sin saberlo, creando así una brecha en la defensa de la organización.
Fortalecimiento de la seguridad con pruebas de penetración
Si bien los escenarios anteriores presentan un panorama desolador, las empresas no están indefensas a la hora de protegerse de las amenazas internas. Una táctica son las pruebas de penetración , que emulan ataques reales para identificar vulnerabilidades en los sistemas y redes de una organización.
Las pruebas de penetración desempeñan un papel fundamental en el fortalecimiento de las ciberdefensas de una organización contra amenazas internas, especialmente cuando se combinan con otras medidas como la formación del personal, políticas adaptables y la implementación de privilegios mínimos. A continuación, profundizamos en cómo este enfoque puede ayudar a mitigar los riesgos internos.
Identificación de vulnerabilidades
Las pruebas de penetración son un ataque amistoso a su sistema que expone debilidades que podrían ser explotadas por un atacante interno. Identifican no solo fallas técnicas, sino también vulnerabilidades operativas y de procedimiento. Este proceso puede identificar sistemas que no cuentan con la protección adecuada y que podrían ser fácilmente accedidos o utilizados indebidamente por un atacante interno.
Aumentar la concienciación de los empleados
Reforzar la seguridad con pruebas de penetración también tiene el efecto indirecto de concienciar a los empleados sobre los riesgos de seguridad y las implicaciones de sus acciones. Al demostrar el daño potencial de diversos escenarios de ataque, proporciona una visión realista, lo que conduce a una mejor adherencia a las políticas de seguridad.
Construyendo sistemas de defensa robustos
Las pruebas de penetración eficaces ofrecen orientación sobre cómo mejorar su infraestructura de seguridad. Al identificar vulnerabilidades del sistema y prácticas de seguridad deficientes, ofrece información sobre áreas de mejora (técnicas, procedimentales o incluso culturales) para una defensa más robusta contra amenazas internas.
En conclusión, las amenazas internas representan un riesgo significativo para las organizaciones. Pueden presentarse de diversas formas, desde el empleado inocente que, sin saberlo, es víctima de un ataque de phishing, hasta el empleado malintencionado que daña intencionalmente a la organización. Reforzar la seguridad con pruebas de penetración es una estrategia muy eficaz. Ayuda a las organizaciones a identificar vulnerabilidades, concienciar a los empleados y construir sistemas de defensa robustos, mitigando así el daño potencial que representan las amenazas internas. A medida que las organizaciones comprenden cada vez más la gravedad de las amenazas internas, el aprovechamiento de estas pruebas será un componente vital de su estrategia de ciberseguridad más amplia.