Ante la constante aparición de nuevas formas de ciberamenazas, es fundamental conocer las diversas vías que el código malicioso puede utilizar para infiltrarse en sus sistemas y comprometer su ciberinfraestructura. Una vía principal que suelen explotar los actores maliciosos son las macros, que consisten en series de instrucciones que se ejecutan con un solo comando. Si bien su utilidad práctica para automatizar tareas repetitivas es invaluable, lamentablemente, a menudo se utilizan como canales para el código malicioso de macros.
Entendiendo las macros
Desarrolladas originalmente para optimizar procesos y aumentar la eficiencia al permitir a los usuarios automatizar tareas repetitivas, las macros se han vuelto mucho más sofisticadas. Implementadas en diversos programas de software, han evolucionado hasta convertirse en scripts complejos capaces de realizar diversas funciones. Escritas en Visual Basic para Aplicaciones (VBA), las macros proporcionan funcionalidad personalizada a aplicaciones como Microsoft Word y Excel, mejorando sus capacidades. Sin embargo, esta capacidad es un arma de doble filo y puede servir como punto de lanzamiento para la introducción de códigos maliciosos en un sistema seguro.
Macros y códigos maliciosos
El código malicioso de macros explota precisamente las funciones que están diseñadas para optimizar. Los ciberdelincuentes suelen emplear macros para enviar cargas maliciosas a los usuarios finales, disfrazadas de archivos comunes de Office. Usuarios desprevenidos, sin conocer las posibles amenazas que contienen, ejecutan estas macros sin darse cuenta, lo que provoca la instalación de código malicioso. Este código puede incluir ransomware, adware, gusanos, troyanos y formas más sofisticadas de malware que pueden causar estragos en sus sistemas.
Métodos de explotación macro
La simplicidad y ubicuidad de las macros las convierten en una herramienta atractiva para los ciberdelincuentes por diversas razones. Uno de los métodos más comunes son los correos electrónicos de phishing, donde se incita a los usuarios a abrir documentos adjuntos que contienen macros ocultas. Una vez ejecutadas estas macros activando las funciones de "habilitación de contenido", pueden descargar e instalar malware. Una forma avanzada de este ataque es el uso de malware sin macros, que se caracteriza por su capacidad de infiltrarse en los sistemas sin incrustarse físicamente en un documento, lo que dificulta aún más su detección.
Detección y prevención de macros con código malicioso
La detección de macros maliciosas requiere un enfoque de seguridad multicapa, que abarca tanto la tecnología como la formación en concientización. Los sistemas de protección de endpoints, el software antivirus, las herramientas de monitorización de red y los firewalls son elementos cruciales de esta estrategia. Igualmente importante, o incluso más, es la formación de los usuarios. Es crucial que los usuarios sean conscientes de las señales de una posible amenaza basada en macros, como correos electrónicos inesperados con documentos adjuntos o solicitudes para habilitar macros en un documento.
En el aspecto técnico, las organizaciones deben ser proactivas en la implementación de actualizaciones y parches de seguridad, y considerar el uso de herramientas automatizadas para detectar y bloquear macros maliciosas. Además, el principio de mínimos privilegios (PoLP), según el cual los usuarios solo reciben el acceso mínimo necesario para realizar su trabajo, debe adoptarse como estándar dentro de la organización.
Incorporación de Macros de Seguridad en la Estrategia de Ciberseguridad
Incorporar la seguridad de macros a su estrategia de ciberseguridad puede reducir significativamente el riesgo de un ataque basado en macros. Según estudios, alrededor del 98 % de las amenazas dirigidas a Microsoft Office utilizan macros, lo que destaca su prevalencia en los ciberataques. Al implementar controles estrictos de macros, configurar el software para desactivarlas siempre que sea posible, aplicar parches de software regularmente y educar a los usuarios sobre los riesgos asociados a las macros, su organización puede mitigar la amenaza que representa el código malicioso de macros.
En conclusión, comprender el uso de macros con fines maliciosos es crucial para fortalecer su estrategia de ciberseguridad. A pesar de su potencial para mejorar la productividad, las macros pueden representar riesgos significativos cuando son manipuladas por ciberdelincuentes. Es fundamental comprender que las macros son solo una puerta de entrada para el código malicioso, y no sería prudente centrarse solo en este aspecto y descuidar otras posibles vulnerabilidades en su infraestructura de ciberseguridad. Por lo tanto, cualquier esfuerzo para contrarrestar la amenaza que representan las macros y el código malicioso debe ir acompañado de un enfoque integral de la ciberseguridad, en constante evolución para contrarrestar el panorama cambiante de las ciberamenazas.