Con la transformación digital convirtiéndose en una norma en diversas industrias, las organizaciones recurren cada vez más a los servicios de proveedores externos. Si bien estas colaboraciones mejoran la funcionalidad y la eficiencia, también introducen vulnerabilidades de seguridad adicionales. Este blog busca comprender y gestionar los riesgos de terceros que las organizaciones enfrentan hoy en día en materia de ciberseguridad.
Introducción
Los proveedores externos ofrecen servicios valiosos como almacenamiento en la nube, soporte de TI y marketing digital. Sin embargo, la interconectividad con estas entidades externas a través de API, plataformas en la nube y otras interfaces digitales abre nuevas vías para los ciberataques. De hecho, una parte significativa de las filtraciones de datos recientes se atribuyeron a vulnerabilidades de proveedores externos. Reconocer y gestionar este riesgo externo tan prevalente es crucial para garantizar la ciberseguridad de una organización.
La naturaleza de los riesgos de ciberseguridad de terceros
Un riesgo de ciberseguridad de terceros surge cuando los datos de su organización, accesibles para sus proveedores, se vuelven vulnerables a filtraciones y ataques maliciosos. El riesgo de terceros más frecuente incluye varios tipos de amenazas potenciales. Algunas de estas incluyen el riesgo de datos comprometidos al compartirlos con los proveedores, la posibilidad de que su proveedor trabaje con subcontratistas (cuartas partes) que podrían no cumplir con los protocolos de seguridad, e incluso el riesgo de vulnerabilidades de software en las aplicaciones o plataformas proporcionadas por el proveedor.
Comprender el panorama de amenazas
Para gestionar eficazmente el riesgo de terceros, es fundamental comprender el panorama de amenazas potenciales. Tres sectores críticos definen este panorama: la complejidad de la red de terceros, la diversidad de productos de TI de los proveedores y los diversos protocolos de seguridad de los distintos proveedores. Para abordar estas áreas, las organizaciones necesitan un marco sólido para la gestión de riesgos de terceros.
Marco de gestión de riesgos de terceros: componentes básicos
Un marco de gestión eficaz para abordar los riesgos de seguridad de terceros implica procedimientos definidos para la selección de proveedores, una rigurosa diligencia debida, cláusulas contractuales exhaustivas, una monitorización rigurosa y estrategias eficaces de respuesta a incidentes . Al integrar los componentes de este marco en sus operaciones, las organizaciones pueden mitigar eficazmente el riesgo de terceros prevalente.
Selección de proveedores y diligencia debida
El proceso de gestión del riesgo de terceros predominante comienza desde la fase de selección del proveedor. Las organizaciones deben buscar proveedores que prioricen la seguridad, tengan una trayectoria comprobada en su sector y estén dispuestos a ser transparentes sobre sus prácticas de seguridad. Una vez preseleccionados, realizar una diligencia debida exhaustiva, que incluya auditorías de seguridad, puede contribuir a identificar posibles riesgos de seguridad.
Contratación vigilante
Garantizar cláusulas sólidas en los contratos respecto de las expectativas de ciberseguridad, la privacidad de los datos, la responsabilidad en caso de una violación de seguridad y mecanismos para auditorías periódicas puede ayudar a crear responsabilidad y hacer cumplir los protocolos de seguridad.
Monitoreo continuo y respuesta a incidentes
Una vez que un proveedor se incorpora, la vigilancia continua es clave para gestionar el riesgo de terceros predominante. Es vital supervisar y auditar periódicamente las prácticas de seguridad del proveedor, junto con sistemas internos robustos para identificar y responder rápidamente a cualquier posible brecha de seguridad.
Capacitación en seguridad para empleados
A menudo, los ciberatacantes aprovechan errores humanos para vulnerar sistemas seguros. Por lo tanto, la capacitación regular de los empleados para que estén alerta ante ataques de phishing, prácticas seguras de manejo de datos y la importancia de los protocolos de seguridad es crucial para mitigar los riesgos de ciberseguridad.
Invertir en tecnología
El uso de soluciones tecnológicas para la ciberseguridad puede reforzar significativamente sus defensas contra los riesgos de terceros más comunes. Estas incluyen soluciones para la transferencia segura de datos, la monitorización en tiempo real de las actividades de la red, la detección de vulnerabilidades en los sistemas y la notificación de actividades anormales o infracciones.
Conclusión
En conclusión, si bien los proveedores externos son indispensables para las operaciones en el mundo digital, también representan un riesgo significativo de ciberseguridad. Comprender la naturaleza y la diversidad de este riesgo externo tan prevalente es el primer paso para gestionarlo eficazmente. Al desarrollar un marco de gestión de riesgos multidimensional que aborde la amenaza en su origen, monitoree continuamente posibles infracciones y esté respaldado por sólidos instrumentos legales, las organizaciones pueden reforzar significativamente su posición en ciberseguridad. Además, al invertir en tecnología de ciberseguridad y capacitar periódicamente a sus empleados, las organizaciones pueden construir defensas sólidas que resistan cualquier posible amenaza de seguridad de terceros.