Impulsadas por los continuos cambios regulatorios y un entorno empresarial dinámico, las empresas de todo el mundo reconocen cada vez más la necesidad crucial de realizar evaluaciones de riesgos de terceros rigurosas. Dada la amplia gama de riesgos potenciales que plantean las relaciones con terceros, estas evaluaciones se han convertido en un elemento integral de los marcos de gestión de riesgos. Para gestionar eficazmente estos riesgos, se recomienda a las organizaciones que sigan diversas buenas prácticas y consideren cuidadosamente ciertos factores clave.
Introducción
El auge de las cadenas de suministro complejas y las alianzas estratégicas han hecho que las evaluaciones de riesgos de terceros sean aún más cruciales para la continuidad y la sostenibilidad del negocio. Ya sea un proveedor, un vendedor o un prestador de servicios, cualquier entidad externa a su organización puede generar riesgos, lo que podría afectar su reputación, sus operaciones o su estabilidad financiera. Por lo tanto, las evaluaciones de riesgos de terceros eficaces son un aspecto esencial de una estrategia integral de gestión de riesgos.
Comprensión de las evaluaciones de riesgos de terceros
Una evaluación de riesgos de terceros es un proceso que ayuda a una organización a identificar y gestionar los riesgos asociados a su dependencia de terceros. Este proceso suele implicar evaluar la capacidad del tercero para cumplir con sus obligaciones contractuales, mantener la seguridad de los datos, cumplir con los requisitos regulatorios, gestionar las finanzas de forma responsable y mantener los estándares éticos.
Mejores prácticas
Si bien el panorama de riesgos de cada organización es único y requiere un enfoque personalizado para la evaluación de riesgos de terceros, ciertas mejores prácticas tienen relevancia universal.
Monitoreo continuo
Los riesgos no son estáticos; evolucionan con los cambios en el entorno empresarial. Por lo tanto, una evaluación única no es suficiente para gestionar eficazmente los riesgos de terceros. Las organizaciones deben establecer procedimientos para la monitorización continua de los riesgos.
Estandarización de procesos
La inconsistencia en los procedimientos puede generar deficiencias en la identificación y gestión de riesgos. Desarrollar un marco estándar para toda la organización para las evaluaciones de riesgos de terceros puede ayudar a garantizar una cobertura de riesgos integral y consistente.
Integración de evaluaciones de riesgos
Los riesgos de terceros pueden afectar a diversos elementos de su organización. Integrar las evaluaciones de riesgos de terceros con otros procesos de gestión de riesgos puede proporcionar una visión integral del perfil de riesgo de una organización y promover una gestión de riesgos más eficaz.
Aplicación de un enfoque basado en el riesgo
No todos los terceros representan el mismo riesgo para su organización. Un enfoque basado en riesgos le permite concentrar sus recursos en la gestión de los riesgos más significativos de terceros.
Consideraciones clave
Al embarcarse en evaluaciones de riesgos de terceros, las organizaciones deben tener en cuenta ciertas consideraciones clave.
Cumplimiento normativo
Las distintas jurisdicciones y sectores industriales tienen requisitos regulatorios variables para la gestión de riesgos de terceros. Es fundamental identificar y comprender la normativa aplicable y adaptar las evaluaciones de riesgos en consecuencia.
Seguridad de datos
Las filtraciones de datos pueden tener consecuencias devastadoras para las empresas. Evaluar las medidas de protección de datos de terceros es un componente fundamental de la gestión de riesgos.
Planificación de contingencias
Los riesgos de terceros a veces pueden tener consecuencias drásticas, como la rescisión del contrato de un proveedor crítico. Las organizaciones deben contar con planes de contingencia para minimizar las interrupciones en tales circunstancias.
Reputación de terceros
La mala reputación de un tercero puede dañar la imagen de su organización. Las verificaciones de antecedentes detalladas y las reevaluaciones periódicas pueden ayudar a gestionar el riesgo reputacional.
Obligaciones contractuales
Garantizar el cumplimiento de los requisitos contractuales es parte integral de la gestión de riesgos de terceros. Las organizaciones deben supervisar continuamente el desempeño de terceros con respecto a las obligaciones contractuales especificadas.
En conclusión
Considerando la magnitud y la amplitud potenciales de los riesgos de terceros, las organizaciones no pueden permitirse el lujo de pasar por alto las evaluaciones de riesgos de terceros. Al adherirse a las mejores prácticas y consideraciones clave, pueden gestionar eficazmente estos riesgos, proteger su reputación, asegurar sus datos, garantizar la continuidad operativa y cumplir con sus obligaciones contractuales y regulatorias. A medida que los entornos empresariales evolucionan, también lo hacen los riesgos de terceros, lo que requiere un compromiso continuo con evaluaciones de riesgos de terceros sólidas.