Blog

Vigilancia continua: la importancia de la monitorización continua en la gestión de riesgos de terceros en ciberseguridad

Japón
John Price
Reciente
Compartir

A medida que evolucionan los panoramas tecnológicos, las amenazas de ciberseguridad también evolucionan, volviéndose más sofisticadas y multifacéticas. En este complejo entorno digital, las afiliaciones con terceros pueden convertirse en vías para problemas de ciberseguridad, por lo que la gestión de riesgos de terceros y la monitorización continua se han vuelto esenciales.

La gestión de riesgos de terceros implica procesos para identificar, evaluar y controlar los riesgos derivados de terceros a lo largo de la relación. Esto incluye no solo a los proveedores de servicios externos, sino también a sus subcontratistas. En el contexto de la ciberseguridad, los terceros pueden representar amenazas importantes, ya que pueden tener acceso a información confidencial, operar en diversas entidades jurídicas y desempeñar funciones críticas que pueden afectar las operaciones comerciales. Por lo tanto, es crucial gestionar estos riesgos de forma continua.

Ahora bien, en relación con la gestión de riesgos, la monitorización continua es el proceso iterativo de evaluación de los riesgos asociados con terceros. Esto no solo incluye la evaluación inicial de riesgos, sino que continúa durante toda la colaboración con terceros. Mediante la monitorización continua, las organizaciones pueden comprender mejor las amenazas emergentes y reaccionar ante ellas. Además, les permite estar alerta ante las amenazas emergentes y en constante evolución, y puede agilizar los tiempos de respuesta y mitigación, mejorando así la estrategia general de ciberseguridad de la organización.

¿Por qué el monitoreo continuo en la gestión de riesgos de terceros?

La monitorización continua en la gestión de riesgos de terceros se refiere a la evaluación continua de los riesgos de terceros a lo largo de su relación. Esto se lleva a cabo para identificar y mitigar los riesgos en constante evolución que podrían interrumpir las operaciones. La monitorización continua de estos riesgos ayuda a garantizar que todas las amenazas potenciales a la ciberseguridad se identifiquen y gestionen eficazmente, ofreciendo varias ventajas clave:

1. Identificación temprana de riesgos:

La monitorización continua permite la identificación temprana de posibles amenazas a la ciberseguridad. Esto es crucial, ya que cuanto antes se identifique una amenaza, más tiempo tendrán las organizaciones para desarrollar e implementar contramedidas eficaces.

2. Mejora continua:

El monitoreo proporciona datos que pueden revisarse constantemente para identificar tendencias, extraer información y desarrollar las estrategias de mejora necesarias. Esta revisión continua de los controles y prácticas puede impulsar un proceso de mejora iterativo.

3. Refuerza el cumplimiento:

Dadas las dinámicas y cambiantes leyes y regulaciones relacionadas con la protección de datos y la privacidad, la monitorización continua garantiza el cumplimiento de las regulaciones y estándares pertinentes. Esto garantiza que terceros también cumplan con los requisitos necesarios, mitigando cualquier implicación legal y preservando la confianza en las alianzas comerciales.

4. Toma de decisiones informada:

El monitoreo continuo proporciona una base objetiva para la toma de decisiones en relación con las colaboraciones con terceros. La información recopilada permite comprender mejor los escenarios de riesgo, lo que facilita la planificación proactiva y la asignación eficiente de recursos.

Monitoreo continuo en la gestión de riesgos de terceros: pasos para su implementación

Dada la importancia del "monitoreo continuo de la gestión de riesgos de terceros", su implementación puede describirse como un proceso de cuatro pasos:

1. Evaluación de riesgos:

El primer paso del monitoreo continuo es la evaluación periódica de todos los riesgos de terceros. Esto implica identificar amenazas potenciales, evaluar su impacto, evaluar los controles de seguridad actuales e identificar las mejoras necesarias.

2. Auditorías periódicas:

Se deben realizar auditorías periódicas para verificar la eficacia de los controles de ciberseguridad del tercero. Estas auditorías identifican cualquier deficiencia en el cumplimiento normativo y señalan las áreas que requieren mejora.

3. Seguimiento continuo:

Para garantizar una gestión eficaz, es necesario supervisar continuamente los indicadores clave de riesgo (KRI). Este seguimiento ayuda a identificar las primeras señales de posibles problemas, lo que permite a las organizaciones actuar antes de que se produzcan daños reales.

4. Desarrollar planes de acción:

Finalmente, tras la identificación de riesgos potenciales, desarrolle e implemente planes de acción. Estos podrían incluir el diseño de nuevos controles, el refuerzo de los existentes o incluso la suspensión de colaboraciones con terceros que presenten riesgos injustificables.

En conclusión, la monitorización continua en la gestión de riesgos de terceros no es una opción, sino una necesidad, dada la complejidad y la gravedad de los riesgos de ciberseguridad actuales. Al implementar un sólido proceso de monitorización continua de la gestión de riesgos de terceros, las organizaciones pueden adoptar un enfoque proactivo en su ciberseguridad, asegurándose de estar bien preparadas ante cualquier amenaza externa que pueda presentarse. Esto no solo protege a la organización de posibles pérdidas financieras, daños a la reputación o interrupciones operativas, sino que también aumenta su resiliencia corporativa en materia de ciberseguridad. Es el supervisor, el guardián que preserva activos estratégicamente importantes, asegurando la continuidad del negocio y, aún más importante, la invaluable confianza de todas las partes interesadas.

¿Está listo para fortalecer su postura de seguridad?

¿Tienes preguntas sobre este artículo o necesitas asesoramiento experto en ciberseguridad? Contacta con nuestro equipo para hablar sobre tus necesidades de seguridad.

__I18N_GUIÓN_4__