Considere el siguiente escenario: Su negocio, en particular su presencia en línea y sus activos asociados, está protegido por un marco de ciberseguridad sólido y bien mantenido. Pero, de repente, esto cambia en un instante cuando el punto más débil resulta ser un servidor de terceros con una seguridad inadecuada, lo que pone en riesgo sus datos confidenciales. Esta es la esencia de los riesgos de terceros, una grave preocupación en el ámbito de la ciberseguridad. Esta entrada de blog pretende desmitificar la ambigüedad que rodea a los riesgos de terceros en ciberseguridad, proporcionando ejemplos reales y presentando estrategias prácticas de prevención, cumpliendo con el requisito clave: "ejemplos de riesgos de terceros".
Comprender los riesgos de terceros
El término "riesgos de terceros" se refiere a los posibles daños ocasionados por entidades externas con las que interactúa una empresa. Estos terceros pueden ser proveedores, vendedores, subcontratistas, o incluso entidades más sutiles, como proveedores de servicios en la nube o incluso bufetes de abogados asociados con su empresa. A medida que las empresas se interconectan más en la era digital, la red de interacción con terceros se amplía, lo que aumenta la superficie de ataque potencial para las ciberamenazas.
Ejemplos reales de riesgos de terceros en ciberseguridad
Ilustremos el concepto con algunos ejemplos de riesgos de terceros. Caso 1: En 2013, la cadena minorista global Target sufrió una filtración de datos que comprometió cerca de 40 millones de registros de tarjetas de crédito y débito, además de 70 millones de registros con datos personales de clientes. Los invasores digitales aprovecharon las credenciales de red robadas a un proveedor externo de sistemas de climatización.
Caso 2: La infame filtración de datos de la Oficina de Gestión Personal del gobierno estadounidense en 2015 expuso datos confidenciales de millones de empleados federales. La filtración se originó en credenciales proporcionadas a un contratista externo.
Evaluación de riesgos de ciberseguridad de terceros
Las empresas deben identificar posibles riesgos de terceros mediante evaluaciones de riesgos que expongan las vulnerabilidades que podrían ser explotadas por entidades maliciosas. Estas evaluaciones deben incluir un análisis estructurado de las políticas de seguridad, los procedimientos de gestión de datos y el historial de cumplimiento legal de cada tercero, entre otros aspectos.
Estrategias de prevención
¿Cómo podemos abordar esta vulnerabilidad? Aquí hay algunas estrategias clave de prevención:
Programa de Gestión de Riesgos de Proveedores: El desarrollo e implementación de un programa de gestión de riesgos de proveedores puede garantizar que todos los terceros que interactúan con su empresa cuenten con las medidas de seguridad adecuadas. Este programa debe incluir auditorías periódicas, mecanismos de denuncia ágiles y planes de acción para los riesgos identificados.
Seguro de Ciberseguridad: Esta es una medida proactiva para recuperarse de posibles pérdidas económicas derivadas de filtraciones de datos de terceros. Asegúrese de que la póliza cubra la responsabilidad civil de terceros, considerando también otras exclusiones que suelen asociarse con este tipo de seguros.
Cifrado: Nunca subestime el poder del cifrado, especialmente al transferir datos confidenciales a servidores de terceros. El cifrado puede proporcionar una capa adicional de seguridad, dificultando que los hackers descifren los datos interceptados.
Capacitación en seguridad: actualizar periódicamente a terceros sobre las últimas amenazas de ciberseguridad y capacitarlos en los protocolos de su empresa puede fortalecer la seguridad general de la red.
En conclusión, a medida que el panorama empresarial se digitaliza e interconecta progresivamente, los riesgos de terceros en ciberseguridad seguirán planteando desafíos significativos. Mediante ejemplos reales de riesgos de terceros, esta publicación busca concienciar sobre estas amenazas potenciales y proporcionar estrategias prácticas para mitigar el riesgo. Es fundamental recordar que la fortaleza de su marco de ciberseguridad depende de su punto más débil. Por lo tanto, medidas proactivas e informadas, que abarcan desde la implementación de rigurosos programas de gestión de proveedores hasta la adopción de seguros de ciberseguridad, son vitales para garantizar la integridad y la seguridad de su red empresarial. Al comprender y abordar los riesgos de terceros, las empresas pueden fortalecer sus defensas y maximizar su resiliencia en una era de ciberamenazas en constante evolución.