La gestión de riesgos de terceros se ha convertido en un aspecto crucial de toda estrategia de ciberseguridad. A medida que las organizaciones continúan involucrando a socios, proveedores y otros terceros en sus operaciones, se vuelve cada vez más crucial gestionar los riesgos asociados. En esta entrada, profundizamos en los pasos esenciales para una gestión eficaz de riesgos de terceros en el ámbito de la ciberseguridad.
Comprender el riesgo de terceros
La piedra angular de cualquier estrategia de gestión de riesgos es comprender el riesgo en cuestión. En este contexto, el riesgo de terceros se refiere a las amenazas potenciales derivadas de vulnerabilidades del sistema, errores de software o comportamientos negligentes en el ciberespacio de las organizaciones asociadas. Comprender estos riesgos constituye el primer paso para crear un enfoque de protección sólido.
Identificación de terceros y riesgos asociados
Tras comprender la naturaleza de los riesgos de terceros, debe identificar a los terceros asociados con sus operaciones comerciales y categorizarlos según los niveles de riesgo involucrados. Este proceso es fundamental, ya que no solo le proporciona una visión general de las posibles exposiciones, sino que también le permite saber dónde concentrar los recursos y las medidas de mitigación.
Evaluación de terceros
Cada tercero asociado debe ser evaluado para comprender la seguridad e higiene de su infraestructura de TI. Esta evaluación debe implicar un proceso de verificación exhaustivo, que incluya pruebas de penetración , análisis de vulnerabilidades y la revisión de sus políticas y protocolos de ciberseguridad.
Establecer el apetito y la tolerancia al riesgo
No todos los riesgos identificados pueden o deben gestionarse. Es fundamental establecer un apetito y una tolerancia al riesgo claros. El apetito al riesgo es la cantidad total de riesgo que su organización está dispuesta a aceptar. La tolerancia es la desviación del riesgo que puede soportar. Definir estos parámetros ayuda a priorizar las acciones de gestión de riesgos y respalda la toma de decisiones estratégicas.
Creación e implementación de políticas de seguridad
Una vez comprendidos la naturaleza y el nivel de los riesgos, el siguiente paso debe ser la creación e implementación de políticas de ciberseguridad. Estas normas no solo deben abarcar las operaciones de su organización, sino también determinar las expectativas de seguridad de sus terceros. Garantizar la correcta comunicación y cumplimiento de estas políticas puede reducir aún más la exposición al riesgo.
Monitoreo continuo
La gestión de riesgos no es una tarea puntual, sino un proceso continuo. Las ciberamenazas evolucionan constantemente y pueden surgir nuevas vulnerabilidades. Es fundamental supervisar y auditar periódicamente sus propias prácticas de ciberseguridad y las de terceros. Esto ayuda a detectar cualquier nuevo riesgo con antelación y a responder con prontitud.
Planificación de respuesta a incidentes
A pesar de las mejores precauciones, los incidentes pueden ocurrir. Por lo tanto, es necesario contar con un plan de respuesta a incidentes sólido para minimizar los daños. Este plan debe describir los protocolos de respuesta, las cadenas de comunicación y las estrategias de respaldo que deben seguirse en caso de una brecha de seguridad o un incidente de ciberseguridad.
Instituir una cultura de ciberseguridad
En definitiva, las estrategias de gestión de riesgos más exitosas se basan en la creación de una cultura de ciberseguridad. Capacitar a los empleados, fomentar la concienciación y promover hábitos de uso prudente en línea contribuyen significativamente a la reducción de riesgos. El mantenimiento oportuno, las actualizaciones periódicas y el estricto cumplimiento de las políticas deben ser los sellos distintivos de esta cultura de ciberseguridad.
En conclusión
En conclusión, la gestión de riesgos de terceros es un enfoque multifacético que requiere vigilancia y esfuerzo constantes. Al comprender estos riesgos, evaluar a sus terceros, tener una clara tolerancia al riesgo, diseñar políticas de seguridad sólidas, realizar una monitorización continua, planificar estrategias de respuesta y fomentar una cultura de ciberseguridad, puede crear una solución eficaz y robusta para gestionar los riesgos de terceros en ciberseguridad. Descuidar estos pasos podría exponerlo a ciberamenazas, perjudicando no solo su presupuesto, sino también su reputación. Tome medidas proactivas para implementar una estrategia integral de gestión de riesgos de terceros hoy mismo.