La ciberseguridad es un componente esencial de los ecosistemas tecnológicos contemporáneos. Este ámbito exige vigilancia constante, adaptación y comprensión de los riesgos de seguridad, en constante evolución y, comprensiblemente, complejos. El Proyecto de Seguridad de Aplicaciones Web Abiertas (OWASP) enumera amenazas importantes que debe tener en cuenta para proteger sus recursos cibernéticos. Este artículo pretende profundizar en estos 10 riesgos principales de OWASP, ofreciendo información sobre sus funciones, impactos y formas de mitigarlos.
Defectos de inyección
En el primer puesto de los 10 principales riesgos de OWASP se encuentran las fallas de inyección. Estas son vulnerabilidades en el código que permiten a un atacante introducir scripts maliciosos y alterar la ejecución normal de una aplicación. Las inyecciones de comandos SQL, LDAP y del sistema operativo son ejemplos claros de ello. Un proceso mejorado de revisión de código, consultas parametrizadas y el uso de API seguras pueden mitigar eficazmente estos riesgos.
Autenticación rota
La autenticación defectuosa, el segundo riesgo de la lista, se produce cuando las funciones de la aplicación relacionadas con la autenticación y la gestión de sesiones no se implementan correctamente, lo que permite a los ciberatacantes tomar el control de las cuentas. La clave para contrarrestar esta amenaza reside en implementar la autenticación multifactor, una mayor complejidad de las contraseñas y la implementación de cierres de sesión automáticos.
Exposición de datos confidenciales
El tercer riesgo es la exposición de datos confidenciales, que surge cuando los desarrolladores de aplicaciones no protegen adecuadamente información confidencial, como datos financieros, credenciales de inicio de sesión o datos personales de los usuarios. La mejor mitigación es el cifrado, tanto de los datos en tránsito como de los datos en reposo. Además, se deben implementar controles rigurosos para las políticas de exposición de datos.
Riesgo de entidad externa XML (XXE)
El cuarto riesgo es el riesgo de entidad externa XML (XXE). Este ocurre cuando procesadores XML antiguos o mal configurados evalúan referencias a entidades externas dentro de documentos XML. Una forma de mitigar estos riesgos es deshabilitar el procesamiento de entidades externas XML y DTD siempre que sea posible o utilizar formatos de datos menos complejos como JSON.
Control de acceso roto
En quinto lugar, los controles de acceso deficientes pueden permitir que los usuarios accedan a recursos a los que no deberían tener acceso, lo que contribuye a la modificación o exposición no autorizada de datos. La aplicación de controles de acceso basados en políticas y el principio de denegación por defecto pueden reducir significativamente estos riesgos.
Configuraciones de seguridad incorrectas
Las configuraciones incorrectas de seguridad son el sexto riesgo de la lista. Esto ocurre cuando no se implementan los controles de configuración estándar, lo que permite a los atacantes acceder sin autorización a ciertos datos del sistema. Las auditorías periódicas y las configuraciones rigurosas son fundamentales para combatir estos riesgos.
Secuencias de comandos entre sitios (XSS)
En séptimo lugar se encuentra el Cross-site Scripting (XSS), donde los atacantes pueden inyectar scripts llamativos en sitios web de confianza. Esto puede provocar secuestro de sesiones, robo de identidad y la desfiguración de sitios web. Las contramedidas incluyen salidas codificadas, políticas de seguridad de contenido y la correcta desinfección de la entrada del usuario.
Deserialización insegura
La deserialización insegura provoca ejecución remota de código, ataques de repetición y ataques de inyección, ubicándose en el octavo puesto entre los 10 principales riesgos de OWASP. Las medidas de seguridad incluyen la limitación o monitorización de la deserialización y la revisión de registros para detectar excepciones de deserialización.
Uso de componentes con vulnerabilidades conocidas
En noveno lugar se encuentra el uso de componentes con vulnerabilidades conocidas. La explotación de estos componentes puede provocar graves pérdidas de datos o la toma de control del servidor. Las actualizaciones y parches periódicos son métodos eficaces para prevenir estos riesgos.
Registro y monitoreo insuficientes
El último de los 10 principales riesgos de OWASP es el registro y la monitorización insuficientes, que impiden o dificultan la identificación de un ataque. Una respuesta rápida a incidentes y una monitorización eficaz son clave para gestionar estos riesgos.
En conclusión, la ubicuidad de los riesgos de ciberseguridad, agravada por su potencial de causar daños significativos, hace esencial comprender a fondo los 10 principales riesgos de OWASP. Cada riesgo tiene un impacto único y requiere una mitigación especializada. Sin embargo, estrategias integrales como procesos de revisión rigurosos, sistemas de actualización, autenticación y cifrado robustos, y un registro y monitoreo exhaustivos ayudan a reducir significativamente estos riesgos, contribuyendo así a la creación de entornos de aplicaciones más seguros.