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Desbloqueo de los fundamentos de la gestión de riesgos de terceros (TPRM) en ciberseguridad

Japón
John Price
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Con la era digital en pleno auge, la ciberseguridad se ha convertido en un área vital para toda organización. En el centro de esta necesidad se encuentra la creciente práctica de recurrir a proveedores externos para respaldar las operaciones comerciales, lo que abre un nuevo ámbito de riesgo: la gestión de riesgos de terceros (TPRM). Esto es especialmente crítico en ciberseguridad, donde las vulnerabilidades en el sistema de un tercero pueden tener graves consecuencias para la organización principal.

La gestión de riesgos de terceros (TPRM) en ciberseguridad consiste en identificar, evaluar y mitigar los riesgos asociados con proveedores externos que tienen acceso a los datos y sistemas confidenciales de su empresa. A medida que las ciberamenazas se vuelven más sofisticadas, comprender la TPRM se vuelve cada vez más crucial. Una gestión deficiente de los riesgos de terceros puede provocar filtraciones de datos, pérdida de ingresos, sanciones regulatorias y un daño reputacional considerable.

Entendiendo TPRM

Para gestionar eficazmente la TPRM, es fundamental conceptualizar la naturaleza y el alcance reales de los riesgos asociados con un proveedor externo. Esto implica identificar todas las relaciones con terceros, comprender su acceso a sus sistemas y evaluar sus prácticas de ciberseguridad. Un proceso de TPRM eficiente implica la identificación, evaluación, mitigación y monitorización de riesgos: un proceso continuo e iterativo para garantizar la seguridad continua.

Adoptar un enfoque proactivo

En el panorama actual de ciberseguridad, dinámico y en constante evolución, ya no basta con depender de medidas reactivas. Ser proactivo en TPRM implica desarrollar una estrategia integral que incluya la identificación de riesgos potenciales antes de que se materialicen y la creación de un plan de respuesta eficaz. Esto implica realizar auditorías periódicas y supervisar continuamente a proveedores externos, garantizando el cumplimiento de los protocolos y normativas de seguridad.

Estandarización y automatización en TPRM

La estandarización y la automatización son fundamentales para una TPRM eficaz. La estandarización de procesos proporciona consistencia y garantiza que no se omitan ni se olviden pasos. Por otro lado, la automatización facilita la gestión eficiente de grandes volúmenes de relaciones con terceros, minimizando los errores humanos y agilizando el proceso de gestión de riesgos. Además, permite a las organizaciones implementar sus recursos de forma más eficaz, concentrándose en los proveedores críticos y de mayor riesgo.

El papel del cumplimiento normativo

Con la introducción de estrictas regulaciones de protección de datos como el RGPD y la CCPA, el cumplimiento normativo ya no es opcional, sino un aspecto obligatorio de los programas de ciberseguridad. Estas regulaciones exigen transparencia sobre cómo se almacenan, procesan y protegen los datos personales. Los proveedores externos que no cumplen las normas exponen a su empresa a graves riesgos de sanciones económicas y daños a su reputación. Por lo tanto, la TPRM debe extenderse a garantizar que los terceros cumplan con estas normas regulatorias.

Integración de TPRM en la estrategia empresarial

La TPRM no debe ser un proceso aislado, sino que debe integrarse en la estrategia y las operaciones empresariales más amplias. De esta manera, las implicaciones del riesgo de terceros se tienen en cuenta en las decisiones empresariales, lo que mejora la resiliencia de la organización ante posibles riesgos. Un programa sólido de gestión de riesgos de terceros transmite a las partes interesadas que la organización se toma en serio la protección de datos y la ciberseguridad, lo que mejora la confianza de clientes e inversores.

Evaluación de riesgos del proveedor

Cada relación con terceros presenta riesgos únicos. Por lo tanto, es fundamental realizar una evaluación de riesgos detallada de cada proveedor. Esto implica evaluar sus controles de seguridad, políticas de protección de datos y su estado de cumplimiento. Este enfoque preciso y personalizado permite a su organización definir el riesgo que representa cada relación con terceros, orientando eficazmente las medidas de mitigación.

Monitoreo continuo y auditorías periódicas

La TPRM no es un proceso único. Requiere monitoreo continuo y auditorías periódicas para mantenerse al tanto de cualquier cambio que pueda afectar el perfil de riesgo del proveedor. El monitoreo continuo implica monitorear las actividades de los proveedores y cualquier cambio dentro de su organización que pueda afectar los niveles de riesgo, mientras que las auditorías periódicas garantizan que los proveedores externos cumplan con los procedimientos y estándares de seguridad acordados.

En conclusión, la TPRM desempeña un papel indispensable en la gestión y mitigación de los riesgos de ciberseguridad asociados con proveedores externos. Dada la creciente dependencia de proveedores externos para ejecutar funciones empresariales vitales y los riesgos consecuentes, comprender e implementar prácticas eficaces de gestión de riesgos de terceros es un imperativo empresarial. Abordar la TPRM con un enfoque estratégico y proactivo ayuda a identificar posibles amenazas antes de que se materialicen, protegiendo a su organización de graves filtraciones de datos y mejorando su estrategia general de ciberseguridad.

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