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Revelando las limitaciones: Lo que el seguro cibernético normalmente no cubre en el ámbito de la ciberseguridad

Japón
John Price
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A medida que evoluciona el panorama digital, también lo hace la necesidad de contar con medidas de ciberseguridad robustas para proteger a las empresas de posibles riesgos. Además de las medidas de seguridad proactivas, las organizaciones también invierten en ciberseguros, una póliza diseñada para ayudar a las empresas a recuperarse del impacto financiero de los ciberataques. Sin embargo, ¿somos plenamente conscientes de lo que no cubre el ciberseguro y cómo influye esto en el ámbito general de la ciberseguridad? Esta entrada de blog sirve para destacar y analizar este tema.

El mundo de los seguros cibernéticos suele estar plagado de incertidumbre, lo que oculta la visión general de lo que está y no está cubierto. Para desenvolverse con éxito en este complejo mundo, es fundamental comprender el término "limitaciones de cobertura". Al igual que cualquier póliza de seguro, el seguro cibernético también incluye ciertas restricciones sobre su cobertura. Esta publicación pretende abordar las limitaciones del seguro cibernético en el ámbito de la ciberseguridad, siendo nuestra frase clave "¿qué no cubre el seguro cibernético?".

¿Qué es el seguro cibernético?

En resumen, el seguro cibernético es un producto de seguro especializado, diseñado para ayudar a las empresas a mitigar la exposición al riesgo, compensando los costos de recuperación tras una brecha de seguridad cibernética o un evento similar. Sin embargo, es fundamental recordar que no todos los riesgos cibernéticos están cubiertos por este tipo de seguro.

Las limitaciones del seguro cibernético

Ahora, profundicemos en lo que no cubre el seguro cibernético y cómo afecta a las empresas.

1. Daño a la reputación

En caso de una filtración de datos, las empresas corren el riesgo de dañar su reputación, lo que puede resultar en la pérdida de clientes o socios comerciales. Desafortunadamente, este daño a la reputación no suele estar cubierto por las pólizas de ciberseguro. Esto actúa como un factor disuasorio para las empresas, ya que el daño a la reputación puede acarrear importantes dificultades financieras.

2. Pérdida de ingresos futuros

Algunas consecuencias de un ciberataque, como la vulneración de los datos de los clientes, podrían provocar una disminución de los ingresos a largo plazo debido a la pérdida de oportunidades de negocio. Las pólizas de ciberseguro no suelen cubrir los ingresos futuros que una empresa podría perder tras un ciberataque.

3. Peligros descubiertos

Muchas pólizas de seguro cibernético mencionan riesgos o eventos específicos que cubren. Cualquier evento o amenaza cibernética no mencionado explícitamente en la póliza suele quedar fuera del alcance de la cobertura.

4. Costo de reemplazo de la infraestructura física

Si bien el seguro cibernético cubre los daños al software y a los datos, a menudo no cubre el reemplazo de la infraestructura física, como servidores y computadoras, dañadas en un evento cibernético.

5. Ataques cibernéticos patrocinados por el Estado

Los ataques realizados o respaldados por un gobierno extranjero o entidades estatales tradicionalmente quedan fuera del alcance de la cobertura. Esta exclusión puede generar dificultades para las empresas que podrían ser blanco de tales ataques debido a su sector, cartera de clientes o ubicación geográfica.

6. Pérdidas no financieras

El software o los datos que tienen un alto valor intangible o intrínseco pero que no se pueden cuantificar fácilmente desde el punto de vista financiero permanecen desprotegidos bajo las pólizas de seguro cibernético tradicionales, lo que dificulta la recuperación de dichas pérdidas.

Entendiendo las exclusiones de su póliza

Si bien las limitaciones forman parte de toda póliza de seguro, comprender qué no cubre el seguro cibernético es esencial para que las empresas gestionen eficazmente su panorama de riesgos. Se recomienda revisar y negociar rigurosamente las condiciones de la póliza con las aseguradoras para garantizar que satisfagan las necesidades específicas de la empresa.

Además, mantenga un diálogo continuo con su aseguradora para adaptar su protección a medida que evolucionan los riesgos, particularmente a la luz del panorama de ciberseguridad que cambia rápidamente.

En conclusión, si bien el ciberseguro desempeña un papel importante en la mitigación de las pérdidas financieras derivadas de incidentes cibernéticos, es importante recordar que no es una forma de protección independiente. Comprender qué no cubre el ciberseguro es crucial para identificar las deficiencias en la protección. Las empresas deben gestionar activamente su ciberseguridad junto con los seguros para garantizar una cobertura completa ante el aumento de las ciberamenazas. Este enfoque integral de la ciberseguridad, que combina medidas proactivas y seguros, es esencial hoy en día para mantener un entorno digital saludable y resiliente.

¿Está listo para fortalecer su postura de seguridad?

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