A medida que seguimos dependiendo en gran medida de los sistemas y redes informáticas en diversos aspectos de nuestra vida, nuestra exposición a las ciberamenazas ha aumentado exponencialmente. Una de estas amenazas, que ha cobrado notoriedad en los últimos años, es el ciberataque a la cadena de suministro.
Para comprender qué es un ciberataque a la cadena de suministro, primero debemos entender qué es una cadena de suministro. Una cadena de suministro implica una red de organizaciones, actividades, personas, información y recursos que participan en la producción y entrega de un producto o servicio, desde el proveedor hasta el cliente. En un contexto cibernético, la cadena de suministro se refiere a los procesos y actividades involucrados en el desarrollo, la distribución y el mantenimiento de sistemas de software o hardware.
¿Qué es un ataque cibernético a la cadena de suministro?
Un ataque a la cadena de suministro, también conocido como ataque a la cadena de valor o ataque de terceros, ocurre cuando un ciberdelincuente explota vulnerabilidades en la cadena de suministro para lanzar un ataque contra un sistema objetivo. El atacante suele infiltrarse en la red a través de un elemento menos seguro de la cadena de suministro, como un proveedor externo, un proveedor o un prestador de servicios, y lo utiliza como trampolín para lanzar un ataque contra el objetivo principal.
Cómo funcionan los ataques a la cadena de suministro
Hay muchas maneras de perpetrar un ataque a la cadena de suministro, pero algunas de las más comunes implican comprometer software, hardware o proveedores de servicios externos de confianza. Una vez que el atacante obtiene acceso, puede implantar código malicioso, tomar el control de los sistemas o incluso manipular las funciones del componente comprometido para su propio beneficio.
Tipos comunes de ataques a la cadena de suministro
La complejidad de las cadenas de suministro y la multitud de formas en que pueden ser atacadas implican numerosos tipos de ataques a la cadena de suministro. Algunos de los más comunes incluyen:
- Ataques a la cadena de suministro de software: En este tipo de ataque, los ciberdelincuentes pueden inyectar código malicioso en una actualización de software o en un paquete de software legítimo. Una vez instalado el software comprometido, el atacante puede acceder al sistema y lanzar ataques adicionales. Por ejemplo, el infame ataque NotPetya afectó a un software legítimo de contabilidad fiscal que fue comprometido por hackers.
- Ataques a la cadena de suministro de hardware: Implican la alteración maliciosa del hardware durante la producción o distribución. El hardware alterado podría proporcionar al atacante una puerta trasera a la red de una organización una vez instalado el dispositivo.
- Ataques a proveedores de servicios externos: En este caso, el atacante ataca a un proveedor de servicios externo que tiene acceso a la red de una empresa. Podría tratarse de un servicio de limpieza, de calefacción y aire acondicionado o de actualización de software. El atacante aprovecha que estos proveedores externos no suelen contar con un alto nivel de protección en ciberseguridad.
Estrategias para mitigar los ciberataques a la cadena de suministro
Detectar y prevenir ataques a la cadena de suministro puede ser un desafío debido a su complejidad. Sin embargo, se pueden adoptar varias estrategias:
- Evaluación de riesgos: evalúe periódicamente la postura de seguridad de sus proveedores y proveedores externos, especialmente aquellos con acceso a la red.
- Gestión de actualizaciones y parches: Aplique parches y actualizaciones periódicamente al software y los sistemas. Algunos ataques a la cadena de suministro explotan vulnerabilidades conocidas que ya se han solucionado con parches, pero la organización aún no ha aplicado la solución.
- Implementar políticas y controles de seguridad más sólidos: Implemente medidas de seguridad sólidas como autenticación multifactor, acceso a cuentas privilegiadas y segmentación de red.
- Concientización y capacitación en seguridad: la capacitación periódica de empleados y contratistas puede aumentar su comprensión de los riesgos de la cadena de suministro y enseñarles a identificar amenazas potenciales.
En conclusión, comprender qué es un ciberataque a la cadena de suministro y cómo puede afectar a su organización es el primer paso para proteger sus sistemas de estas complejas amenazas. Al garantizar la actualización y la aplicación de parches de software y hardware con regularidad, realizar evaluaciones de riesgos exhaustivas, implementar medidas de seguridad robustas e invertir en capacitación en seguridad para todos los participantes de la cadena de suministro, puede reducir significativamente las probabilidades de ser víctima de un ataque de este tipo. Los ataques a la cadena de suministro representan una amenaza compleja y en constante evolución, pero al informarnos y tomar medidas proactivas para fortalecer nuestros sistemas, podemos evitar convertirnos en presa fácil de los atacantes.