En el panorama de la ciberseguridad, en constante evolución, es fundamental comprender los conceptos y estrategias clave para proteger los valiosos datos de una organización. Un aspecto crucial de la ciberseguridad que ha cobrado una importancia inmediata es la gestión de la superficie de ataque externa de una organización. Entonces, ¿qué es la gestión de la superficie de ataque externa?
¿Qué es exactamente la gestión de la superficie de ataque externa?
La gestión de la superficie de ataque externa (EASM) es una estrategia continua que utilizan las empresas para identificar, clasificar y proteger los sistemas digitales expuestos a internet. Este enfoque busca minimizar el número de objetivos que los ciberdelincuentes podrían vulnerar, reduciendo así la vulnerabilidad de la empresa ante las ciberamenazas. La "superficie de ataque externa" de una organización se refiere a todos los activos y sistemas digitales que posee y opera, accesibles desde el exterior, a menudo a través de internet.
Por qué es esencial la gestión de la superficie de ataque externa
Con el creciente número de organizaciones que utilizan servicios en la nube, plataformas de software como servicio (SaaS) y diversos sistemas conectados a internet, el tamaño y la complejidad de la superficie de ataque externa han aumentado significativamente. Además, la prevalencia de políticas de teletrabajo y la constante evolución de los recursos de TI contribuyen a ampliar aún más esta superficie. Por lo tanto, es crucial que las organizaciones gestionen activamente esta área para mitigar el riesgo de ciberamenazas.
La práctica de la gestión de la superficie de ataque externa facilita la detección y eliminación temprana de activos digitales desconocidos, no gestionados o mal gestionados, evitando que se conviertan en posibles puntos de vulneración. Con EASM, las organizaciones pueden identificar riesgos antes de que provoquen un incidente de seguridad, asegurándose de estar un paso por delante de posibles atacantes.
Componentes clave de la gestión de la superficie de ataque externa
Comprender los componentes importantes de la EASM es esencial para comprender cómo funciona esta estrategia de gestión y cómo combate las ciberamenazas. Algunos de los principales elementos de una estrategia EASM eficaz son los siguientes:
- Descubrimiento continuo: la estrategia EASM implica un proceso continuo de búsqueda e inventario de todos los activos externos que podrían ser objetivos potenciales para los atacantes.
- Evaluación de riesgos: una vez identificados los activos externos, el siguiente paso es evaluar los riesgos asociados en función de factores como vulnerabilidades, configuraciones incorrectas y niveles de exposición.
- Priorización de amenazas: después de la evaluación, se priorizan todas las amenazas y vulnerabilidades potenciales en función de su gravedad y su impacto potencial en la organización.
- Remediación: El componente final de la estrategia implica acciones de remediación para proteger los activos identificados. Estas acciones pueden incluir la corrección de vulnerabilidades, la corrección de errores de configuración o el desmantelamiento de activos innecesarios.
La importancia de integrar EASM en su estrategia de ciberseguridad
Una estrategia eficaz de gestión de la superficie de ataque externa ya no es un complemento deseable, sino una necesidad fundamental para las empresas. Al integrar la gestión de la superficie de ataque externa (EASM) en su estrategia de ciberseguridad, las organizaciones pueden obtener una visión detallada de su entorno digital externo, algo que las herramientas de seguridad tradicionales suelen pasar por alto.
La mayoría de los métodos de gestión de la superficie de ataque externa utilizan métodos avanzados de aprendizaje automático y ciencia de datos para descubrir y analizar las exposiciones digitales de la organización. Estos métodos rastrean y examinan constantemente los activos conectados a internet en busca de posibles vulnerabilidades, lo que garantiza visibilidad y protección constantes.
Al descubrir vulnerabilidades y activos desconocidos que se encuentran en Internet, EASM ayuda a las empresas a comprender su exposición digital real, lo que les permite tomar decisiones más informadas y conscientes de la seguridad.
En conclusión
En conclusión, la cuestión de qué es la gestión de la superficie de ataque externa es más que una simple palabra de moda en ciberseguridad. Se trata de un campo en evolución que desempeña un papel fundamental para garantizar la protección de los datos organizacionales en el complejo panorama digital actual. Al integrar una estrategia integral de EASM en su plan de ciberseguridad, las organizaciones pueden prevenir muchos de los síntomas que experimenta una superficie de ataque descontrolada y en expansión, reduciendo así su potencial de riesgo general y reforzando sus defensas contra el panorama de ciberamenazas en constante crecimiento.