En el cambiante mundo de las tecnologías de la información y la ciberseguridad, uno de los problemas menos abordados es la gestión del riesgo de terceros. A medida que las organizaciones dependen cada vez más de entidades externas en su cadena de suministro o infraestructura operativa, la pregunta "¿por qué es importante la gestión del riesgo de terceros?" cobra especial relevancia. Esta entrada de blog pretende arrojar luz sobre esta compleja pero crucial área de la ciberseguridad.
Introducción
La gestión de riesgos de terceros es un componente esencial de una estrategia integral de ciberseguridad. Implica el proceso de analizar y controlar los riesgos asociados a la externalización de servicios a proveedores externos. Esto puede abarcar desde servicios de TI y procesamiento de datos hasta almacenamiento en la nube e incluso servicios de limpieza. El objetivo es garantizar que las entidades externas a las que confía sus datos y sistemas cuenten con las medidas de seguridad adecuadas y, en caso contrario, gestionar eficazmente el riesgo asociado.
El papel crucial de la gestión de riesgos de terceros en la ciberseguridad
Cabe preguntarse por qué es importante la gestión de riesgos de terceros. La clave reside en comprender la naturaleza interconectada del panorama digital actual. Un solo eslabón débil en la cadena de ciberseguridad puede exponer a todo un ecosistema a amenazas, y los terceros suelen representar estos eslabones débiles.
Una investigación del Instituto Ponemon reveló que más de la mitad de las filtraciones de datos fueron causadas por terceros. Estas podrían haberse mitigado o evitado con una gestión adecuada de riesgos de terceros.
Los errores y la negligencia de terceros crean oportunidades para que actores maliciosos obtengan acceso no autorizado y comprometan datos confidenciales. Una gestión adecuada de riesgos de terceros puede desempeñar diversas funciones en la prevención de estos ataques, entre ellas:
- Identificación de riesgos: esto implica una evaluación continua de terceros para identificar y abordar posibles vulnerabilidades antes de que puedan ser explotadas.
- Evaluación de las prácticas de seguridad de terceros: comprender los marcos y prácticas de seguridad utilizados por un tercero ayuda a evaluar la seguridad con la que se manejarán sus datos o sistemas.
- Cumplimiento normativo: Los organismos reguladores exigen cada vez más prácticas estrictas de gestión de riesgos de terceros. Una gestión adecuada de riesgos de terceros contribuye al cumplimiento de estas directivas.
Técnicas clave para implementar la gestión de riesgos de terceros
Al implementar un programa de gestión de riesgos de terceros, es importante adoptar un enfoque estructurado que contemple todo el ciclo de vida de la relación con el tercero. A continuación, se presentan algunos pasos clave:
- Realizar una evaluación de riesgos exhaustiva: identificar y priorizar los riesgos de terceros en función de su impacto potencial en su negocio.
- Definir expectativas de seguridad claras de terceros: establecer términos inequívocos respecto del manejo de datos y prácticas de seguridad aceptables.
- Monitoreo y evaluación continuos: evaluar continuamente las prácticas de ciberseguridad de terceros para garantizar el cumplimiento y abordar nuevas vulnerabilidades rápidamente.
Desafíos y formas de superarlos
Implementar un programa sólido de gestión de riesgos de terceros conlleva sus propios desafíos. La diversidad de estándares, las leyes de privacidad de datos y la enorme magnitud de la monitorización de múltiples relaciones con terceros pueden resultar abrumadoras. Sin embargo, existen maneras de superar estos obstáculos:
- Estandarización: la adopción de estándares comunes como ISO 27001 o NIST puede ayudar a armonizar los diferentes niveles de seguridad entre terceros.
- Automatización: Las herramientas automatizadas para la gestión de riesgos de terceros pueden reducir la carga administrativa y mejorar la eficacia de los esfuerzos de monitoreo.
- Colaboración: Fomentar la comunicación abierta con terceros para fomentar la confianza y la colaboración hacia objetivos de seguridad compartidos.
En conclusión
En conclusión, la respuesta a la pregunta "¿por qué es importante la gestión de riesgos de terceros?" reside en la interconexión innata del ecosistema digital moderno. En este entorno, la cibersalud de una entidad puede afectar directamente a todas las demás. Por lo tanto, la gestión de riesgos de terceros es más que una simple medida de ciberseguridad: es un mecanismo esencial para proteger no solo a su organización, sino a todo el panorama digital de las amenazas. Al adoptar medidas proactivas para evaluar, supervisar y gestionar los riesgos de terceros, las organizaciones pueden estar mejor preparadas para desenvolverse en el complejo ámbito de la ciberseguridad y proteger sus activos vitales.